Balanopostitis

Balanopostitis en niños
Un motivo frecuente de consulta en la práctica ambulatoria. La balanopostitis es la inflamación del glande y del prepucio en pacientes no circuncidados. En la práctica cotidiana suele utilizarse indistintamente con el término balanitis, aunque estrictamente este último se refiere sólo a la inflamación del glande.
Se trata de un problema relativamente frecuente en la infancia, especialmente en niños pequeños con prepucio no retráctil. La mayoría de los episodios son benignos y responden a medidas simples, por lo que el médico de familia puede resolver la gran mayoría de los casos en el primer nivel de atención.


¿Por qué ocurre?
Las causas pueden ser infecciosas, irritativas o traumáticas, aunque en la infancia predominan los mecanismos irritativos.
En los niños no circuncidados el espacio prepucial constituye un ambiente húmedo donde se acumulan secreciones fisiológicas y esmegma. Cuando se altera el equilibrio local —por mala higiene, limpieza excesiva con jabón o manipulación del prepucio— puede desencadenarse inflamación e infección secundaria.
Las infecciones más frecuentes en pediatría son por Candida albicans o por bacterias de la flora local. En niños en edad escolar también puede observarse infección por estreptococo del grupo A.
Un factor importante a considerar es la retracción forzada del prepucio, que puede producir microtraumatismos y favorecer el desarrollo de balanopostitis.


Manifestaciones clínicas
Los síntomas más frecuentes incluyen enrojecimiento y edema del glande o del prepucio, dolor o prurito genital, ardor al orinar y secreción subprepucial. 
En lactantes o niños pequeños puede manifestarse simplemente como irritabilidad o llanto durante la micción.
Al examen físico suele observarse eritema del glande, edema prepucial y secreción blanquecina o purulenta. En ocasiones el prepucio es parcialmente retráctil por dolor o inflamación.


Diagnóstico
En la mayoría de los niños prepúberes el diagnóstico es clínico y no requiere estudios complementarios.
La historia clínica debe explorar hábitos de higiene, manipulación del prepucio, uso reciente de antibióticos, dermatitis del pañal o infecciones estreptocócicas recientes.
Los estudios microbiológicos suelen reservarse para situaciones particulares, como cuadros persistentes, sospecha de infección específica o adolescentes sexualmente activos.


Manejo en atención primaria

Medidas generales

  • Baños de asiento con agua tibia 2–3 veces por día
    • Higiene suave sólo con agua
    • Evitar jabón bajo el prepucio
    • Evitar irritantes (talco, jabones perfumados)
    • No retraer el prepucio durante la fase inflamatoria
Tratamiento farmacológico


Balanopostitis irritativa o inespecífica
Mupirocina crema 2%: aplicar 2 veces por día durante 5–7 días.
Bacitracina o polimixina B: aplicar 3–4 veces por día.
Evitar preparados con neomicina por riesgo de dermatitis de contacto.

Balanopostitis candidiásica
Clotrimazol 1% crema: aplicar 2 veces por día durante 7–10 días.
Miconazol crema: 2 veces por día.
Nistatina crema: 2–3 veces por día.
En infecciones extensas o recurrentes puede considerarse fluconazol oral (6 mg/kg dosis única).

Balanopostitis bacteriana
Antibióticos tópicos (mupirocina o bacitracina) durante 5–7 días.
Si hay celulitis o compromiso mayor:
Cefalexina 25–50 mg/kg/día dividida cada 6–8 horas durante 7 días.
Amoxicilina‑clavulánico 40–50 mg/kg/día (de amoxicilina) durante 7 días.

Balanopostitis por estreptococo grupo A
Amoxicilina 50 mg/kg/día durante 10 días o penicilina oral durante 10 días.

Inflamación irritativa importante
Hidrocortisona 1% crema, 2 veces por día durante 5–7 días. Evitar si hay infección no tratada.

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