Criptorquidia bilateral
La ausencia de ambos testículos en el escroto es una situación clínica distinta de la criptorquidia unilateral. Aunque puede corresponder a una criptorquidia verdadera bilateral, siempre debe considerarse un diagnóstico diferencial más amplio, especialmente en el recién nacido.
Aproximadamente 10% de los casos de criptorquidia son bilaterales, y su asociación con trastornos endocrinos o genéticos es mayor que en los casos unilaterales.
Ante un escroto vacío bilateral, deben considerarse principalmente cuatro posibilidades:
- Trastornos del desarrollo sexual (DSD)
Disgenesia gonadal
Insensibilidad a andrógenos
Alteraciones en la síntesis de testosterona
Debe sospecharse especialmente si se asocia a hipospadias, micropene y escroto anómalo.
- Anorquia bilateral
La ausencia completa de tejido testicular se acompaña de gonadotrofinas elevadas, y ausencia de respuesta a estimulación con hCG.
- Criptorquidia bilateral verdadera
Los testículos están presentes pero no descendidos. Pueden ser palpables o no palpables. Y requieren corrección quirúrgica. - Testículos retráctiles bilaterales: descienden manualmente al escroto y permanecen allí sin tensión. Es una variante normal que requiere seguimiento clínico.
En el recién nacido con escroto vacío bilateral, siempre debe considerarse la posibilidad de que no se trate de un varón. Un ejemplo clásico es la niña 46,XX con hiperplasia suprarrenal congénita virilizante. En este caso el “escroto vacío” corresponde en realidad a ausencia de testículos, no a criptorquidia. Por este motivo, estos pacientes requieren evaluación inmediata y eventual derivación a un equipo especializado.
Evaluación diagnóstica
Ante una criptorquidia bilateral se recomienda descartar trastornos de diferenciación sexual mediante estudios hormonales y genéticos. Los estudios iniciales deben incluir el cariotipo, Gonadotrofinas (LH, FSH), Testosterona, Inhibina B, AMH (hormona antimülleriana). Estos marcadores permiten evaluar la presencia y función del tejido testicular. Puede realizarse además un test de estimulación con hCG.
– aumento de testosterona → presencia de tejido testicular.
– ausencia de respuesta → sospecha de anorquia.
La evaluación hormonal suele realizarse durante la minipubertad infantil (primer trimestre de vida), momento en que las gonadotropinas y testosterona alcanzan valores detectables.
Rol de los estudios por imágenes
La ecografía puede utilizarse en algunos casos de testículos no palpables, aunque su rendimiento es limitado para localizar testículos intraabdominales. Cuando el diagnóstico permanece incierto, suele requerirse exploración quirúrgica o laparoscópica.
Recomendación práctica
Ante un escroto vacío bilateral:
Confirmar si los testículos son palpables o no.
Buscar signos de anomalías genitales asociadas.
Solicitar estudios hormonales y cariotipo.
Derivar para evaluación por endocrinología y urología pediátrica.
![]()

