Muchos niños pequeños pueden pasar varios días sin evacuar, o pueden llorar cuando lo hacen. A veces, incluso, se aguantan las ganas y hacen fuerza para no ir al baño. Esto es más común de lo que parece, y en la mayoría de los casos no se debe a una enfermedad, sino a lo que llamamos estreñimiento funcional.
¿Cómo lo reconocemos?
En chicos menores de 4 años, hablamos de estreñimiento funcional cuando durante al menos un mes se presentan dos o más de estos signos:
- Evacúa dos veces por semana o menos.
- Retiene las ganas o evita ir al baño.
- Tiene deposiciones duras o dolorosas.
- Expulsa heces de mucho volumen.
- Se palpan asas intestinales dilatadas en abdomen izquierdo.
Es importante saber que esto puede aparecer a partir del cambio de pañal, el inicio del control de esfínteres o situaciones de estrés.
¿Qué hacemos?
- Tranquilizar a la familia: no es una enfermedad grave y puede mejorar con tratamiento.
- No hacer tacto rectal innecesario: con una buena historia clínica suele ser suficiente.
- Evitar sobreindicaciones de estudios: salvo que haya signos de alarma (como vómitos biliosos, sangre sin fisura, fiebre persistente, distensión abdominal constante o pérdida de peso).
¿Cómo se trata?
- El tratamiento se basa en reblandecer las heces y evitar que el niño sienta dolor al defecar.
- Se utilizan laxantes osmóticos, como:
- Polietilenglicol (PEG) con o sin electrolitos (es el más recomendado).
- Lactulosa o leche de magnesio (según la tolerancia del niño).
- Es importante mantener el tratamiento al menos por 2 meses y en dosis adecuadas. Muchas veces no funciona porque se suspende antes de tiempo o se usa en dosis insuficientes.
- No se recomiendan supositorios, enemas o jarabes con hierbas como primera opción.
Otros consejos útiles
- Establecer una rutina diaria de ir al baño, preferentemente después de comer.
- Asegurar una posición adecuada: con apoyo en los pies para que pueda pujar mejor (por ejemplo, con un banquito).
- Mantener una dieta variada que incluya frutas, verduras y cereales. No hace falta exagerar con la fibra ni dar más agua de lo habitual.
- No suspender la lactancia si el niño aún toma pecho.
- No se recomiendan “leches anti-estreñimiento” sin indicación médica.
¿Cuándo volver a consultar?
Si a pesar del tratamiento correcto no mejora, o si aparecen signos de alarma, el pediatra puede indicar estudios específicos o derivar al especialista en gastroenterología infantil.
Tratamiento farmacológico
- Polietilenglicol (PEG)
Forma: polvo para solución oral, con o sin electrolitos.
Desimpactación (si hay retención fecal importante):
🔹 1 a 1,5 g/kg/día, en 2 tomas, por un máximo de 6 días.
🔹 Máximo total diario: 100 g.
Mantenimiento:
🔹 0,3 a 0,8 g/kg/día en una toma diaria.
🔹 Máximo: 100 g/día.
Edad mínima:
🔹 PEG 3350 con electrolitos: >5 años para desimpactar, >1 año para mantenimiento.
🔹 PEG 4000 sin electrolitos: >6 meses.
2. Lactulosa
Forma: jarabe 0,67 g/ml o sobres de 10 g.
Desimpactación:
🔹 1–4 ml/kg/día, divididos en 1-2 tomas.
🔹 Máximo: 30 ml/día.
Mantenimiento:
🔹 <1 año: 5 ml/día.
🔹 1–6 años: 5–10 ml/día.
Edad mínima: >2 años para desimpactación, cualquier edad para mantenimiento en práctica habitual.
3. Leche de magnesio / carbonato magnésico
Forma: polvo para suspensión.
Dosis general orientativa:
🔹 <1 año: 1–2 cucharaditas rasas, 1–2 veces por día.
🔹 >1 año: 1–4 cucharaditas rasas, 1–3 veces por día.
Edad mínima: sin restricción.
Precaución en niños con enfermedad renal.
Aceite mineral (parafina líquida)
No se recomienda en menores de 1 año.
Riesgo de neumonía por aspiración, especialmente en niños con reflujo.
Laxantes estimulantes (senósidos, bisacodilo, picosulfato de sodio)
Uso restringido: sólo en casos refractarios o como refuerzo en esquemas combinados.
Edad mínima: generalmente >2 o >6 años, según producto.
Laxantes rectales (glicerina, enemas)
No son de primera elección.
Se reservan para desimpactaciones puntuales cuando no se logra por vía oral.
En qué casos se debe derivar a gastroenterología al niño constipado
– Inicio neonatal
– Emisión de meconio >48 horas
– Historia familiar de enfermedad de Hirschprung
– Heces acintadas en < 1 año
– Sangre en materia fecal sin haber fisuras anales
– Vómitos biliosos
– Fiebre
– Distensión abdominal persistente
– Alteración de la progresión del peso o de la talla
– Alteraciones anatómicas en la espalda, zona lumbar o región anal
– Alteraciones neurológicas
– Alteraciones tiroideas
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