Examen físico osteoarticular – Metodología pGALS

En la población infantil, el dolor y la inflamación de origen óseo y articular son manifestaciones comunes de muchas enfermedades musculoesqueléticas y reumatológicas, así como de una amplia gama de afecciones no reumáticas también. El diagnóstico diferencial del dolor y la inflamación articular en la infancia es amplio e incluye tanto afecciones benignas como graves. Si bien la mayoría de los niños que presentan dolor musculoesquelético presentan afecciones benignas y autolimitadas, el dolor y la inflamación articular en un niño deben evaluarse con seriedad debido a su asociación con enfermedades potencialmente graves.

En el otro extremo del abanico, en los lactantes y niños pequeños que no desarrollaron lenguaje, las enfermedades locales de origen musculoesquelético pueden no dar desde el inicio síntomas claros que permitan la localización corporal, proporcionando cambios muy específicos que permiten sospechar que algo les está pasando, como la alteración del sueño, la conducta, el juego, la alimentación, llanto excesivo, o presentar fiebre sin foco. En este grupo particular, el niño pequeño que parece afectado por enfermedad general o local, el examen físico suele ser una herramienta menos sensible y específica para el hallazgo de signos sugerentes, que en los de edades mayores y verbalizados.

¿Qué es la metodología pGALS?

pGALS (del inglés Pediatric Gait, Arms, Legs, Spine) es una herramienta para la evaluación del aparato musculoesquelético diseñada para su uso en niños, fundamentalmente de entre 6 y 16 años, aunque puede practicarse también en niños de 3-4 años que tengan desarrollo para entender y reproducirlo. Se trata de un examen clínico breve y sistemático que permite identificar signos musculoesqueléticos anormales, por acusar dolor o disminución de la motilidad, incluso si no presentan síntomas específicos.

Fue desarrollada en el Reino Unido por el equipo de la doctora Helen Foster y sus colaboradores, como una adaptación pediátrica del examen GALS (usado en adultos).

¿Para qué sirve?

– Detectar anormalidades musculoesqueléticas de forma rápida en niños (artritis, dolor, limitación funcional, etc.).

– Se usa tanto en atención primaria como en consultas especializadas.

– Es útil en el examen físico general, sobre todo si hay síntomas como dolor, fatiga, o problemas para caminar o vestirse.

¿Cómo se aplica?

El test comienza pronunciando tres preguntas al niño o a sus padres:

  1. ¿Tiene algún dolor o molestia en sus articulaciones o músculos?
  2. ¿Tiene dificultad para vestirse?
  3. ¿Tiene dificultad para subir escaleras?

Una respuesta afirmativa o la observación de una anormalidad en el examen indica la necesidad de una evaluación más detallada.

El examen pGALS se divide en tres secciones principales:

  1. Gait (Marcha): observar al niño caminar, ponerse de puntillas y sobre los talones.
  2. Arms (Brazos): pruebas de movilidad activa y pasiva de hombros, codos, muñecas y dedos.
  3. Legs (Piernas): movimientos de caderas, rodillas y tobillos.
  4. Spine (Columna): flexión del cuello y de la espalda.

Diferentes estudios han encontrado resultados de sensibilidad de entre 70 y 90%, y de especificidad de entre 60 y 80% a una o varias respuestas positivas para la detección de problemas osteo-artículo-musculares en la evaluación de niños. En todos los estudios fue muy bien aceptado por los pacientes y en casi todos no demoró más de 3 minutos de práctica. 

Bibliografía

 – Foster HE, Kay LJ, Friswell M, Coady D, Myers A. Musculoskeletal screening examination (pGALS) for school-age children based on the adult GALS screen.

 Arthritis Rheum. 2006 Apr 15;55(2):709-16.  DOI: 10.1002/art.21940

También existen videos educativos y material de entrenamiento disponibles en sitios como www.pmmonline.org 

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