¿Cómo estimular la micción en el lactante cuando necesitamos urocultivarlo? El Quick-wee.

Las infecciones urinarias en los niños, sobre todo en los menores de 2 años, son causa de importante morbilidad aguda y crónica. Como en este grupo etario los síntomas son muy inespecíficos, para garantizar el abordaje adecuado es necesario confirmar la sospecha clínica mediante un urocultivo.

Sin embargo, la recolección de la muestra de orina estéril es todo un problema porque los bebés no pueden colaborar voluntariamente. Esperar a que el lactante orine puedo llevar un tiempo prolongado y, además, recoger la orina implica prestar una atención continua hasta que la micción se produzca (con la suerte de embocar algo del chorro en el frasquito recolector), lo que lleva a profesionales y a los padres al cansancio y el fracaso.

De las formas de recolección, las invasivas son las que garantizan mejores resultados con relación a la chance de contaminación bacteriana. La aspiración suprapúbica (SPA) 1%; la cateterización vesical (CV) 6-12%; y la recolección de orina evacuada 16-63%.

Si bien la Asociación Americana de Pediatría (AAP) recomienda la recolección mediante SPA o CV, no son las formas mejor aceptadas por los padres, y por ese motivo se practican menos en nuestro medio.

Las guías NICE (2007), al contrario, recomiendan hacer la recolección, siempre que sea posible, mediante la micción libre. Si no fuera posible, se pueden agregar sistemas de recolección adaptados, como las bolsitas. Y en el último caso, usar cualquiera de los métodos invasivos ya mencionados.

Por todos estos motivos, se han ensayado diferentes formas de estimulación de la micción en los niños para recolectar la orina más rápidamente. Se difundieron diferentes técnicas que hasta el presente estudio no eran más que mitos. Pero los autores de este trabajo diseñaron un ensayo clínico controlado y aleatorizado para evaluar la efectividad y aceptación del método quick-wee.

Este método consiste en instilar 20 ml de solución fisiológica en una pequeña porción de algodón y frotarla de forma circular en el hipogastrio del bebé durante menos de 20 minutos.

Seleccionaron 354 pacientes de entre 1 y 11 meses de Australia para practicar la recolección habitual (lavado genital y esperar la micción), versus el método quick-wee. La muestra era tomada por el profesional y se medía el tiempo de espera para la micción y la aceptación de los padres.

Tres veces más lactantes estimulados con quick-wee orinaron en los primeros 5 minutos, con un NNO (número necesario para orinar) de 5. Entre los padres y profesionales hubo muy alta satisfacción, y los grupos tuvieron iguales resultados con relación a contaminación de la muestra.

De esta manera y sin gasto económico, se podrían reducir el tiempo de espera para la recolección de orina de un lactante ante la sospecha de infección urinaria y la necesidad de recurrir a métodos invasivos.

En este link se accede a un video que muestra la sencillez de la técnica: 

Bibliografía:

Kaufman J, Fitzpatrick P, Tosif S, Hopper SM, Donath SM, Bryant PA, et al. Faster clean catch urine collection (Quick-Wee method) from infants: randomised controlled trial. BMJ. 2017;357:j1341.

NICE. Urinary tract infection in under 16s: diagnosis and management. CG54. En: National Institute for Health and Care Excellence

NICE. Urinary tract infection in under 16s: Costing report: Implementing NICE guidance. CG54. En: National Institute for Health and Care Excellence

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