Dadas las limitadas opciones de tratamiento y los posibles efectos adversos de las terapias disponibles, la prevención temprana es crucial.
Entre los factores de riesgo modificables, los componentes dietéticos han recibido cada vez más atención.
El café contiene compuestos bioactivos, incluida la cafeína y los polifenoles, que pueden ofrecer neuroprotección al reducir el estrés oxidativo y la neuroinflamación.
Los estudios experimentales sugieren que la exposición crónica a la cafeína puede influir en los procesos relacionados con la EA, incluidas las vías amiloide y tau, y la patogénesis de la EA se reconoce cada vez más como multifactorial, involucrando mecanismos adicionales como disfunción lisosomal o de autofagia y respuestas neuroinflamatorias o inmunes.
Además, se ha relacionado la cafeína con una mejor sensibilidad a la insulina y la función vascular, lo que puede ayudar a proteger contra el deterioro cognitivo.
Varios estudios prospectivos han examinado la ingesta de café y cafeína y su relación con la salud cognitiva, pero los resultados siguen siendo inconsistentes.
En particular, la relación dosis-respuesta entre el consumo de cafeína y el riesgo de deterioro cognitivo o demencia varía según los estudios; algunos estudios sugirieron un mayor riesgo con niveles de consumo más elevados, mientras que otros estudios indicaron efectos protectores que se estabilizan con niveles de consumo más elevados.
La mayoría de los estudios anteriores estaban limitados por evaluaciones dietéticas únicas y períodos de seguimiento cortos, lo que dificultaba la evaluación de los efectos a largo plazo sobre los resultados cognitivos.
Además, pocos estudios han evaluado exhaustivamente los resultados cognitivos que abarcan todo el espectro de la demencia.
Utilizaron datos del Estudio de Salud de Enfermeras (NHS) y del Estudio de Seguimiento de Profesionales de la Salud (HPFS), que incluyeron un seguimiento de hasta 43 años con mediciones dietéticas repetidas y evaluaciones de demencia, deterioro cognitivo subjetivo y función cognitiva objetiva.
Se planteó la hipótesis de que un mayor consumo de café, té y cafeína se asociaba con un menor riesgo de demencia y una mejor función cognitiva.
Objetivo
Investigar las asociaciones del consumo de café y té con el riesgo de demencia y la función cognitiva.
Diseño, entorno y participantes
Estudio de cohorte prospectivo que incluyó participantes femeninas del Nurses’ Health Study (NHS; n = 86 606 con datos de 1980-2023) y participantes masculinos del Health Professionals Follow-up Study (HPFS; n = 45 215 con datos de 1986-2023) que no tenían cáncer, enfermedad de Parkinson o demencia al ingresar al estudio (línea de base) en los Estados Unidos.
Exposiciones.
Las exposiciones principales fueron el consumo de café con cafeína, café descafeinado y té.
La ingesta dietética se recopiló cada 2 a 4 años mediante cuestionarios validados de frecuencia alimentaria.
Principales resultados y medidas.
El resultado primario fue la demencia, que se identificó mediante registros de defunción y diagnósticos médicos.
Los resultados secundarios incluyeron el deterioro cognitivo subjetivo evaluado mediante una puntuación basada en un cuestionario (rango, 0-7; las puntuaciones más altas indican un mayor deterioro percibido; los casos se definen como aquellos con una puntuación ≥3) y la función cognitiva objetiva evaluada solo en la cohorte del NHS mediante pruebas neuropsicológicas telefónicas, como la puntuación de la Entrevista Telefónica para el Estado Cognitivo (TICS) (rango, 0-41) y una medida de cognición global (una puntuación z media estandarizada para las 6 pruebas cognitivas administradas).
Resultados
Entre 131.821 participantes (edad media al inicio, 46,2 [DE, 7,2] años en la cohorte del NHS y 53,8 [DE, 9,7] años en la cohorte del HPFS; 65,7 % eran mujeres) durante (hasta) 43 años de seguimiento (mediana, 36,8 años; RIQ, 28-42 años), hubo 11 033 casos de demencia incidente.
Tras ajustar los posibles factores de confusión y agrupar los resultados de las cohortes, un mayor consumo de café con cafeína se asoció significativamente con un menor riesgo de demencia (141 frente a 330 casos por 100.000 personas-año, comparando el cuarto cuartil de consumo [más alto] con el primer cuartil [más bajo]; HR: 0,82 [IC del 95 %, 0,76 a 0,89]) y una menor prevalencia de deterioro cognitivo subjetivo (7,8 % frente a 9,5 %, respectivamente; razón de prevalencia: 0,85 [IC del 95 %, 0,78 a 0,93]).
En la cohorte del NHS, un mayor consumo de café con cafeína también se asoció con un mejor rendimiento cognitivo objetivo.
En comparación con los participantes en el cuartil más bajo, aquellos en el cuartil más alto tuvieron una puntuación media TICS más alta (diferencia de medias, 0,11 [IC del 95 %, 0,01 a 0,21]) y
una puntuación media de cognición global más alta (diferencia de medias, 0,02 [IC del 95 %, -0,01 a 0,04]); sin embargo, la asociación con la cognición global no fue estadísticamente significativa ( P = 0,06).
Un mayor consumo de té mostró asociaciones similares con estos resultados cognitivos, mientras que el consumo de café descafeinado no se asoció con un menor riesgo de demencia ni con un mejor rendimiento cognitivo.
Un análisis dosis-respuesta mostró asociaciones inversas no lineales entre el consumo de café y té con cafeína y el riesgo de demencia y el deterioro cognitivo subjetivo.
Las diferencias asociadas más pronunciadas se observaron con un consumo de aproximadamente 2 a 3 tazas diarias de café con cafeína o 1 a 2 tazas diarias de té.
Conclusiones y relevancia
Un mayor consumo de café y té con cafeína se asoció con un menor riesgo de demencia y una función cognitiva ligeramente mejor, siendo la asociación más pronunciada en niveles de ingesta moderados.
Fortalezas
1. Diseño y seguimiento excepcional
Este estudio tiene 43 años de seguimiento lo cual es extraordinario y permite evaluar efectos a largo plazo.
Tembién da mediciones dietéticas repetidas cada 2-4 años (superan limitación de estudios previos con medición única).
Es una muestra muy grande (131.821 participantes, 11.033 casos de demencia)
Cohortes bien establecidas y validadas (NHS y HPFS)
2. Evaluación integral de outcomes
Tres niveles del espectro cognitivo: Demencia clínica, deterioro cognitivo subjetivo, y función cognitiva objetiva.
Uso de instrumentos validados (TICS, batería neuropsicológica)
Análisis dosis-respuesta con evaluación de no-linealidad
LIMITACIONES CRÍTICAS
Todo estudio de cohorte siempre tiene que ser evaluado bajo las siguientes limitaciones:
1. Confusión residual y causalidad inversa (MUY IMPORTANTE)
El estudio menciona «ajustar los posibles factores de confusión» y siempre hay que tener en cuenta que se ajustan por sólo los conocidos, lo cual es problemático porque:
- Las personas que consumen café regularmente pueden tener perfiles de salud sistemáticamente diferentes (nivel socioeconómico, educación, estilo de vida activo, acceso a salud)
- Causalidad inversa: Personas con síntomas cognitivos tempranos pueden reducir consumo de café (por recomendación médica, intolerancia, o cambios en preferencias).
- No se mencionan análisis de sensibilidad excluyendo eventos en primeros 5-10 años
2. Problemas metodológicos en la medición de exposición
- No especifican cómo manejaron la variabilidad temporal: ¿Usaron consumo promedio? ¿Consumo acumulativo? ¿Medición más reciente? ¿Exposición actualizada tiempo-dependiente?
- No definen tamaño de «taza»: Esto es crítico para interpretación y comparabilidad
- Fuentes de cafeína incompletas: No mencionan café/té descafeinado en los principales resultados, ni otras fuentes (refrescos, chocolate, medicamentos)
- Cuestionarios de frecuencia alimentaria tienen error de medición sustancial
3. Ascertainment bias en el outcome primario
- Demencia identificada por «registros de defunción y diagnósticos médicos» es problemático:
- Subregistro diferencial: Personas con mejor acceso a salud (¿consumidores de café?) tienen más probabilidad de diagnóstico
- No especifican criterios diagnósticos (DSM, ICD codes, revisión de historias clínicas)
- No mencionan validación de casos
- Detección pasiva vs activa
4. Evaluación cognitiva objetiva solo en mujeres (NHS)
- Resultados de cognición objetiva NO generalizables a hombres
- No justifican por qué HPFS no tuvo evaluación neuropsicológica
- Limita severamente las conclusiones sobre «función cognitiva objetiva»
5. Resultado de cognición global no significativo (p=0.06)
- El abstract presenta este resultado como positivo cuando en realidad es negativo
- El IC incluye el nulo (0.02; IC 95%: -0.01 a 0.04)
- Spin en la conclusión: Dicen «función cognitiva ligeramente mejor» cuando el outcome principal de cognición objetiva NO fue significativo
7. Problemas con deterioro cognitivo subjetivo
- Basado en autoreporte con cuestionario no validado en el texto
- Altamente susceptible a sesgo de reporte y factores psicológicos
- Punto de corte arbitrario (≥3 en escala 0-7)
- No es outcome clínicamente validado
8. Falta información crucial sobre exclusiones
- No reportan cuántos excluidos ni por qué
- No mencionan pérdidas durante seguimiento (¿en 43 años?)
- No especifican si hubo competing risks (muerte por otras causas)
9. Generalización limitada
- Muestra: enfermeras y profesionales de salud (nivel educativo alto, mayoría blanca)
- No representativa de población general
- Asociaciones pueden no aplicar a poblaciones con diferentes características
Recomendación:
- Resultados interesantes pero requieren interpretación muy cautelosa
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