Leches de fórmula

Existe distintos tipos de leches de fórmula

a) Leches de inicio: las leches artificiales de inicio son aquellas que, en su fórmula, tratan de parecerse lo más posible a la leche materna (LM) en cuanto a su aporte calórico y a su carga de solutos. Comúnmente se denominan con el número 1 (ejemplo: Sancor bebé 1, Nidina 1).

Las únicas indicaciones absolutas para utilizarla (en detrimento de la leche entera de vaca) son: prematuros, de bajo peso al nacer, cardiopatías, enfermedades renales o diabetes insípida.

La mayoría de las leches de inicio se presentan en polvo y se preparan al 15%, es decir, tres medidas en 100 ml (cada medida tiene 5 g o, más o menos, el equivalente a una cucharada sopera al ras), de todos modos, tener en cuenta la indicación del fabricante, ya que no todas las fórmulas se reconstituyen igual. 

Existen otras leches de inicio que se denominan modificadas ya que no son tan “parecidas” a la LM; las diferencias son sutiles. Por ejemplo, las proteínas de la LM y la maternizada están compuestas por un 40% de caseína y un 60% de proteínas del suero, mientras que en las leches modificadas la proporción de caseína es del 80% y la de las proteínas séricas, del 20%.  

b) Leches de continuación:  pueden utilizarse recién a partir de los seis meses de vida.   Estas leches tienen, además, la ventaja de estar fortificadas con vitaminas y minerales. Se denominan generalmente con el número 2 (ejemplo: Sancor bebé 2, Nidina 2)

c) Leches especiales:  las leches especiales son productos que se utilizan en situaciones particulares. Ejemplos: antirreflujo, deslactosada, etc.

Loading

Deja un comentario

Carrito de compra
Scroll al inicio