Manejo de la bronquiolitis. Coincidencias y diferencias entre guías

En los últimos 5 años se ha revolucionado el tratamiento de las bronquiolitis, ambulatorias o en la central de emergencias, porque en años anteriores los algoritmos de manejo coincidían con el de el asma agudo, lo que simplificaba el accionar profesional. Sin embargo, la evidencia empezó a mostrar que las intervenciones médicas más utilizadas no tenían el respaldo bibliográfico suficiente y el tratamiento quedó limitado, prácticamente, a la adopción de medidas de soporte para evitar la descompensación del niño (hidratación, alimentación, etc.). 

Las diferentes sociedades médicas referentes (Asociación Americana de Pediatría -AAP- en 2014, NICE en 2015 y los australianos con la publicación del PREDICT en 2016) coinciden en la mayoría de las recomendaciones. Para evaluar las coincidencias y diferencias puede usarse el sistema AGREE, instrumento para la evaluación y comparación de guías de práctica clínica,  integrada por 23 ítems, que evalúa el rigor metodológico y la transparencia con la cual se elaboran las guías. El AGREE II es genérico y puede aplicarse a guías sobre cualquier área de una enfermedad y sobre cualquier punto de la atención sanitaria. La coincidencias encontradas son las siguientes:

    • No administrar, agonistas beta 2 (evidencia tipo B, recomendación fuerte).
    • No administrar adrenalina (evidencia tipo B, recomendación fuerte).
    • No administrar nebulizaciones con solución hidrosalina en instancias de atención primaria (evidencia tipo B, fuerza de la recomendación: moderada); pero sí a niños internados por bronquiolitis (evidencia tipo B, fuerza de la recomendación: débil).
    • No administrar corticoides inhalatorios ni sistémicos, en ningún nivel de atención (evidencia tipo A, recomendación: fuerte).
    • Oxígenoterapia: se puede optar por no usarla si el niño satura más de 92% respirando aire ambiente. Debe ser indicada cuando la saturación es menor de 92% de forma persistente. La administración mediante cánula nasal debe ser considerada cuando la clínica revela compromiso moderado o severo, (evidencia tipo D, fuerza de la recomendación: débil).
    • No ofrecer fisioterapia kinésica a los niños internados por bronquiolitis (evidencia tipo B, fuerza de la recomendación: moderada).

Pero recientemente se publicó un trabajo que muestra que, entre las guías, persisten diferencias que se dan, fundamentalmente, en tres aspectos:

    • Inmunoprofilaxis con palivizumab: Solo la AAP recomienda la administración de 5 dosis a niños nacidos con menos de 29 semanas de gestación, o con cardiopatía con alteración hemodinámica, o displasia pulmonar. Los australianos ni lo nombran.
    • Monitoreo con saturación de oxígeno: solo el NICE recomienda iniciar la evaluación del niño con oximetría de pulso y control intermitente.
    • Utilización de tests diagnósticos para agentes virales: es muy controvertido también. La APP lo recomienda en los casos de indicación de palivizumab. Los australianos no lo recomiendan y el NICE ni lo menciona. 

Bibliografía

 Cavaye D, Roberts DP, Saravanos GL, et al. Evaluation of national guidelines for bronchiolitis: AGREEments and controversies. J Paediatr Child Health. 2019; 55: 25-31. doi:10.1111/jpc.14160
– Paediatric Research in Emergency Departments International Collaborative (PREDICT), 2016. Australasian Bronchiolitis Guideline (Complete Version). Accessed from http://www.predict.org.au/download/Australasian-bronchiolitisguideline.pdf on 15th May 2017.
– American Academy of Pediatrics (AAP): Clinical practice guideline – The diagnosis, management, and prevention of bronchiolitis (2014) disponible en:
– National Institute for Health and Care Excellence (NICE): Guideline on bronchiolitis in children – Diagnosis and management (2015), disponible en: https://www.nice.org.uk/guidance/ng9/resources/bronchiolitis-in-children-diagnosis-and-management-51048523717

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