La piuria no necesariamente implica infección.

Hay pruebas sólidas que argumentan en contra del tratamiento de la bacteriuria asintomática (BAS) en la mayoría de los pacientes.

Aún así, distinguir la BAS de las infecciones del tracto urinario (ITU) que sí requieren tratamiento es complicado, especialmente entre los pacientes mayores.

La incidencia de infecciones del tracto urinario (ITU) aumenta con la edad y es mayor en mujeres que en hombres.

En las mujeres mayores, el diagnóstico de ITU es complicado por varias razones.

En primer lugar, la comunicación de los síntomas puede verse afectada por el deterioro cognitivo.

Los síntomas preexistentes del tracto urinario inferior, como la incontinencia urinaria y la urgencia, son comunes y distinguir los síntomas agudos de los crónicos puede ser un desafío.

Finalmente, el 20% de las mujeres mayores que viven en comunidades y el 50% de las institucionalizadas tienen bacteriuria asintomática (BAS), definida como la presencia de 1 o más uropatógenos con 10 5 unidades formadoras de colonias (UFC)/mL o más en ausencia de signos o síntomas atribuibles a ITU.

La presencia de piuria sigue siendo importante en el diagnóstico de ITU.

Sin embargo, >90% de los pacientes con BAs tienen piuria, lo que obliga a un tratamiento innecesario.

Métodos

Mujeres ≥65 años con ≥2 ITU de nueva aparición y 1 uropatógeno ≥10 4

Se incluyeron unidades formadoras de colonias (UFC)/mL en el grupo de ITU.

Los controles eran asintomáticos y clasificados como BAS (1 uropatógeno ≥10 5 UFC/ml), cultivo negativo o flora mixta.

Se excluyeron los pacientes con catéter permanente o tratamiento previo con antimicrobianos. Se compararon las medianas de leucocitos y se derivaron pares de sensibilidad-especificidad a partir de una curva característica operativa del receptor.

Investigadores en los Países Bajos evaluaron los resultados de los análisis de orina obtenidos de 63 mujeres mayores (edad ≥ 65; edad promedio, 78) que recibieron diagnósticos de ITU basándose en al menos dos síntomas de nueva aparición (más a menudo polaquiuria y disuria), piuria y resultados de cultivos.

Ninguna fue cateterizada ni tenían deterioro cognitivo sustancial.

El análisis expresó el recuento de glóbulos blancos en orina en células/μL; la conversión de células/μL a células/campo de alta potencia (HPF) es aproximadamente 5:1.

En comparación con las muestras obtenidas de 101 controles asintomáticos, de la misma edad y en su mayoría residentes en la comunidad, el sedimento de orina centrifugado de pacientes con ITU tenía significativamente más glóbulos blancos en la microscopía automatizada: casi 900 células/μl (≈180 células/HPF).

Sin embargo, el grado de piuria entre los controles fue considerablemente mayor de lo previsto: la mediana de células GlBlancos/μL varió desde insignificante en los controles con resultados de cultivo insignificantes hasta casi 300 (60 células/HPF) en aquellos en quienes se diagnosticó BAS porque sus cultivos arrojaron cantidades sustanciales de un solo organismo.

Conclusión

La conclusión de este estudio no es que los pacientes con ITU tengan piuria sustancial, sino más bien que muchas mujeres mayores con BAS (e incluso algunas sin ninguna patología urinaria) tienen muchos más leucocitos en la orina de lo que permiten los valores “normales” estándar.

Referencia:

Artículo extraído de: https://academic.oup.com/cid/article/76/12/2070/7048393?login=true

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